Un Documento de AHA Defiende que Hay que Mejorar los Resultados de Mujeres Víctimas de IAM


Las buenas noticias, según el comunicado científico de la Asociación Americana del Corazón (AHA) es que las mujeres corren un menor riesgo de fallecer de un IAM ahora que hace 20 años. Las malas noticias son que las mujeres siguen detrás de los hombre en lo que a la mortalidad cardiovascular se refiere y, en líneas generales, su cardiopatía parece “mal estudiada, mal diagnosticada y mal tratada,” según el citado documento.

Muchos de estos patrones ya eran bien conocidos, dijo la presidenta de la AHA, Dra. Laxmi Mehta, de la Universidad Estatal de Ohio (Columbus, OH), a TCTMD, aunque no teníamos detalles específicos al respecto. A medida que los investigadores han ido centrándose más, durante los últimos años, en documentar las disparidades de género en la ocurrencia de IAM, hemos ido teniendo más datos al respecto, lo que nos ha permitido destilar mejor todas las evidencias en un recurso integral. Más allá de fomentar la investigación y cambios en la política, es también “un documento guía para todos aquellos que buscan una buena síntesis del conocimiento médico actual sobre ataques al corazón en mujeres,” dijo.

Implicaciones

Todo proceso pretende beneficiar a la sociedad, no solo a las mujeres, subraya Roxana Mehran. “Si seguimos investigando en la población que ya conocemos, nunca vamos a tener un impacto en el otro lado.”

Comentando el comunicado de AHA en una entrevista con TCTMD, la Dra. Roxana Mehran, del Hospital Monte Sinaí (Nueva York, NY), describió los efectos como “un fantástico paso adelante para nosotros para empezar a reconocer que, aunque hemos tenido un impacto enorme reduciendo las muertes por ataques cardíacos, seguimos teniendo un dilema con nuestra población femenina de pacientes.”

La cuestión es dar mucha más importancia, añadió, al hecho de que las mujeres jóvenes de hoy en día son más propensas que anteriores generaciones a fumar y a no hacer ejercicio físico. “Podría, incluso, haber una mayor epidemia en el futuro si no tenemos en cuenta estas importantes diferencias de género y entender cómo tratar mejor y prevenir la ocurrencia de IAM en nuestra población femenina de pacientes,” explicó Mehran.

Debido a campañas como Código Rojo para Mujeres de la AHA, “ha habido una enorme atención en este campo pero todavía no vemos que tenga efecto en la reducción del número de ataques al corazón que sufren las mujeres ni en la mejora de los resultados,” dijo. “Hemos de dar el siguiente paso pero todavía hemos de saber cuál ha de ser dicho paso.”

El comunicado científico, publicado hoy en Internet en Circulation, is a es un “gran primer paso” para centrar más la atención sobre esta cuestión, advirtió Mehran. Cabe destacar que todo progreso que se haga beneficia a la sociedad, en su conjunto, no solo a las mujeres, dijo. “Si investigamos a pacientes de los que no sabemos mucho, los pacientes de los que sí sabemos mucho también se benefician. Pero si seguimos investigando, solo, en esta población de la que sabemos mucho, nunca vamos a tener un impacto en el otro lado.

Necesitamos una Mayor Concienciación

La enfermedad cardiovascular “es un asesino que ofrece igualdad de oportunidades,” aseguran Mehta y sus colegas, “y desde 1984 la carga de mortalidad ha sido mayor en mujeres que en hombres, aunque en el año 2000 se experimentó una importante descenso. Este drástico descenso podría haber sido el resultado de la aplicación de tratamientos empíricos y de formación para mejorar la concienciación de las comunidades públicas y médica sobre cardiopatías en mujeres.

Según las cifras citadas en el comunicado de la AHA, los índices de mortalidad por coronaropatías en mujeres descendieron un 2.6%/año en la década de 1980 y en un 2.4%/ año en la década de 1990 y en un 4.4%/año después de 1999.

Aunque los cambios son esperanzadores, la naturaleza multifactorial de las mujeres sigue provocando “una mayor mortalidad” que hace que sea todo un reto abordarlas, explica el comunicado de la AHA. Más allá de factores obvios como un evidente infra-tratamiento, hay diferencias de género que se observan en la patofisiología y la presentación.

Incluso las mujeres que reciben tratamiento eficaz y rápido tras sufrir un IAM son menos propensas a adherirse a programas de rehabilitación cardíaca completa o prevención secundaria, dijo Mehta. “En parte es solo miedo a los fármacos…pero ciertas barreras sociales también lo hacen difícil,” advirtió. Por ejemplo, las mujeres quizá den prioridad a pasar tiempo con sus hijos en detrimento de los programas de rehabilitación cardíaca, pensando que pueden sacar tiempo para hacer ejercicio en sus casas.

Como cardióloga intervencionistas que es, Mehran dice que ve evidencias de que “las mujeres acuden al hospital, de media, una hora más tarde que los hombres. Por alguna razón, quizá por negación, quizá porque sus síntomas son distintos de los síntomas de los varones…o incluso por un menor reconocimiento por parte de la mujer de que está cursando los síntomas y espera al ataque al corazón, acuden más tarde al hospital.”

Por eso aumentar la concienciación a este respecto sigue siendo el ingrediente clave, y quizá sean la tecnología y las redes sociales, sugirió, las que más puedan aportar, citando el proyecto Una Idea Valiente de Google por su potencial. Las mujeres son ávidas participantes de estos medios de comunicación y “son las que consiguen la asistencia sanitaria para toda la familia. Para nosotros, estamos ante una oportunidad increíble de adentrarnos en este momento tan oportuno, conseguir la atención y tener un impacto,” advirtió Mehran.

Mehta coincidió con que el hecho de que las mujeres sencillamente no se den cuenta de que están sufriendo un ataque al corazón es un problema importante. “Sigo pensando que hay pocas mujeres que entienden que están en riesgo de sufrir una cardiopatía” dijo. Muchas personas, hombres y mujeres, siguen pensando erróneamente que el cáncer de mama es la enfermedad que más vidas se lleva. Y teniendo en cuenta que muchas mujeres presentan síntomas atípicos, puede ser un reto no solo para ellas y sus familias sino también para sus proveedores sanitarios llegar a reconocer un IAM. 

El comunicado de la AHA ofrece varias sugerencias para mejorar los resultados de mujeres víctimas de IAM:

  • Aumentar la concienciación sobre el género femenino de los proveedores sanitarios, del público y de los legisladores en lo que se refiere al riesgo de IM, a los síntomas específicos de cada género y a la presentación clínica
  • Examinar la relación que existe entre géneros y el entorno para ayudar a predecir los debuts precoces de las cardiopatías en mujeres
  • Evaluar cómo los factores de riesgo psicosocial (tales como la depresión, el estrés percibido, los conflictos matrimoniales, la falta de apoyo social) influyen en el desarrollo y avance de la enfermedad cardiovascular
  • Mejorar los métodos de diagnóstico y tratar los cuadros clínicos de espasmos de la arteria coronaria, disecciones espontáneas de la arteria coronaria y EAC (enfermedad arterial coronaria) microvascular en mujeres
  • Ofrecer asesoramiento en temas de sexualidad a todas las mujeres y a sus parejas antes de ser dadas de alta del hospital tras haber sufrido un SCA (síndrome coronario agudo)
  • Aumentar los índices de tratamiento farmacológico para prevención secundaria poniendo especial énfasis en la adherencia a las directrices, tanto por parte de médicos como pacientes
  • Implementar tratamientos psicológicos eficaces para reducir las barreras y aumentar la adherencia a recomendaciones basadas en las directrices y mejorar la calidad de vida
  • Desarrollar y evaluar nuevas estrategias adaptativas de prevención secundaria a medida para mujeres que sufren un IAM como una alternativa a los programas de rehabilitación cardíaca en centros utilizando tecnologías portátiles, el apoyo de colegas, entrenadores de salud, trabajadores de salud comunitarios y plataformas de tele-salud
  • Desarrollar y poner a prueba medidas primarias y secundarias de hábitos de prevención apropiados para la mujer a lo largo de toda su vida y en distintos ámbitos clínicos y comunitarios
  • Creación de estrategias para aumentar la inclusión de mujeres de todas las edades en investigaciones clínicas endovasculares (por ejemplo, índices de inclusión obligatorios y exigir hacer públicos los datos estratificados según el género)

 


Fuente:
Mehta LS, Beckie TM, DeVon HA, et al. Acute myocardial infarction in women: a scientific statement from the American Heart Association. Circulation. 2016;Epub ahead of print.

Declaraciones:

  • Ni Mehta ni Mehran declararon conflicto de interés alguno.

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